Consciencia Universal Cierto día de abril, mientras realizaba mis rituales vespertinos: encender un sahumerio y meditar unos minutos, tuve una epifanía que difícilmente logre proyectar con elocuencia en lo discursivo, pero trataré de recitarles lo ocurrido: Eran alrededor de las ocho de la noche, encendí la hornalla de la cocina y puse un pedazo de madera de Palo Santo sobre el fuego, esperé un momento y cuando se encendió lo removí, lo agité para apagar la llama pero ésta no cedía, incluso aumentaba su tamaño considerablemente y comenzó a tornarse de colores muy extraños: amarillo verdoso con tonos violeta y luego bermellón; maravillado con esto y creyendo que se trataba de una reacción química del aceite propio del árbol, resolví agitarlo con más fuerza, se apagó. Caminé por cada parte de mi casa esparciendo el incienso hasta llegar a mi habitación, cerré la puerta y me acomodé en mi sillón dispuesto a meditar, cuando repentina y muy claramente oigo una voz, muy familiar pero que...
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