Viaje
Aquel día desperté de golpe porque vibró mi teléfono. Era domingo, 15.33hs. el clima estaba excelente (como para unos mates al
aire libre, en short y pulóver), el cielo estaba cubierto por desdeñosas
nubes grises, reminiscencia del chaparrón ocurrido más tempano. La ruta 16
estaba poco transitada, yo aceleraba perspicaz la Ford F100 72´ que
heredé de mi abuelo, color azul marino con asientos de
cuerina negra curtida por los años y los glúteos (vestigios de almohadilla por
doquier), alcanzaba una velocidad máxima de 70 km/h si querías
que llegue a destino entera. Me dirigía a la casa de un amigo en la ciudad consiguiente, a unos veinticuatro kilómetros de distancia
de mi casa.
Tuve suerte que no hubiera aquel día control de
tránsito, ya que mi deplorable condición de argentino obligaba
a viajar con la licencia de conducir vencida, el seguro atrasado un mes y una luz delantera quemada. Se preguntarán por qué decidí llevar a cabo tremenda
odisea, el motivo fueron las famosas OG Kush de Dinafem, con dos meses de
curado que un amigo me ofreció degustar; lo medité
durante tres segundos, tomé la ropa que tuve a
mano y salí de casa con suma urgencia.
Al arribar al sitio de la liturgia, Rudolf (descendiente
de judíos según su propio parecer) me esperaba en la vereda, con la mirada
clavada hacia el sur, era contramano, se percató de que yo
venía en dirección contraria cuando escuchó la serenata al tercermundismo que
emana el motor de 6 en línea unido al eje delantero mono-haz. Nos saludamos
con un ademán de moda, seguido de un choque de puños.
Subimos a su departamento y me pasó el frasco que contenía la maravilla californiana. Resolvimos armar un blunt entre piedra papel o tijera. Gané y le di mecha con un fósforo de
cáñamo que un conocido trajo de Cuba -tres secas es más que suficiente-, se lo pasé a Coco (pseudónimo de Rudolf), y me recosté
sobre el sofá, mi cuerpo lánguido se relajaba hasta parecer lentamente
degradarse, en ese instante perdí el conocimiento.
Me desperté de golpe. Creo que es domingo, está vibrando mi teléfono. Está llamando Coco, seguro quiere fumar...
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